Funeral con Pancartas

De su humilde rancho los vecinos retiran el ataúd de una mujer que murió asesinada arbitrariamente por un demente que recién salía de la cárcel y alardeaba que era un choro (delincuente agresivo). Después de asesinar a la mujer, escapó en taxi hacia su casa, donde mató a puñaladas a un perro. La impotencia y dolor del barrio se expresó en las pancartas que colgaron sus vecinos en el rancho. Fue quizás el único texto en que apareció alguna vez. No se lee toda la frase, pero va dirigida a Juanita, que los vecinos esperan que lea desde el más allá. De Puente Alto al Día.